Cuando nos llega la factura de energía, podemos pensar que no podemos hacer nada para generar un ahorro de energía, pero ¿es eso cierto? La respuesta es no. En nuestra vida cotidiana podemos realizar numerosos gestos que os detallaremos a continuación y con los que nuestro hogar conseguirá no gastar tanta energía con el consecuente ahorro en nuestros bolsillos.

Iluminación

El uso de bombillas de bajo consumo suponen un 80% menos que las bombillas ‘normales’ y además duran ocho veces más.  Las bombillas LED, también son una buena elección para reducir el gasto y además contribuimos al medio ambiente porque disminuye las emisiones de CO2 al igual que los tubos fluorescentes. Aprovechar la luz natural del sol el máximo posible y apagar la luz cuando salimos de las habitaciones, muchas veces nos olvidamos y tenemos que ser conscientes de que los pequeños gestos son los que contribuyen al ahorro.

Electrodomésticos

Cuando queremos comprar un electrodoméstico nuevo podemos observar que están todos señalizados con la etiqueta energética, en ella se indican los valores de consumo de energía y permite conocer su eficiencia energética. Las clases de eficiencia energética se pueden englobar en siete categorías desde la letra A hasta la letra G:

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Con la compra de aparatos catalogados en las primeras categorías, como la letra A, contribuimos a disminuir nuestra factura y a mejorar el medio ambiente.

También existen pequeños gestos que ayudan al aprovechamiento  del cien por cien de la energía. Cuando estamos usando el horno, sólo se debe abrir la puerta si es imprescindible; el uso de tapas en las ollas mientras cocinamos contribuye hasta a un 25% de ahorro y el uso de la olla exprés con menos agua disminuye hasta el 50% de la energía que necesitamos.

Otro de los electrodomésticos más utilizados a diario por toda la familia es el frigorífico, gestos como descongelar los alimentos dentro de él; colocarlo lejos de las fuentes de calor; situarlos a una distancia mínima de la pared o intentar no meter los alimentos calientes son actos que contribuyen a un mejor uso. Otra acción es evitar abrir durante mucho tiempo la puerta, la ventaja es que existen muchos modelos en el mercado que disponen de una alarma que nos avisa para que cerremos la puerta.

Los lavavajillas actuales incluyen programas de lavado ecológico, tardan más tiempo pero son más eficientes energéticamente y suponen un ahorro a final de mes. Los pequeños electrodomésticos generalmente consumen cuando están en estado de reposo, tienen una pequeña luz encendida que recuerda al consumidor que el aparato está realizando un consumo interno.  Debemos fijarnos en comprar  productos que no registren consumos internos cuando no se estén usando. Este tipo de gasto supone 231 kWh al año por cada caso, el 2,2% de todo nuestro consumo, para hacernos una idea, es un consumo mucho mayor que el del ordenador (172kWh).

Calefacción

Un hogar español consume aproximadamente de 990 euros al año en energía, su principal gasto es la calefacción, que supone la mitad de todo el consumo, excepto en el caso de chalets donde el consumo alcanza el 71%.

¿Qué podemos hacer entonces para reducir este gasto en calefacción y conseguir un ahorro de energía? Pequeños gestos como no abrir las ventanas cuando esté encendida la calefacción, por ejemplo. Hay que despejar las fuentes de calor, como los radiadores, de muebles o telas, ya que suponen un obstáculo que impide que el calor llegue a todos los rincones de la casa. Una buena opción es regular mediante un termostato la temperatura en función de nuestras necesidades de confort. La temperatura recomendada en invierno es de 20ᴼC, por cada grado adicional que subamos la calefacción gastaremos un 5% más de energía. Otra acción que podemos llevar a cabo es el cierre de los radiadores en caso de que la habitación donde están ubicados no vaya a utilizarse. Supone un gasto innecesario tener todos los radiadores funcionando en todas las habitaciones de la casa, cuando hay días que no se usan ciertos espacios. En caso de salir de casa, lo aconsejable es apagar la calefacción completamente. Es muy importante tener un buen mantenimiento de las instalaciones como la caldera, ya que aumentaremos su eficiencia y su duración. Otro consejo que podemos llevar a cabo es el uso de perfiles aislantes bajo puertas para evitar las pérdidas de calor.

Agua

El ahorro del agua supone un ahorro energético en todos los sentidos. Como consejo deciros que la temperatura recomendada cuando os queréis dar una ducha caliente es de 40ᴼC y por supuesto es más aconsejable darse una ducha a un baño, ya que la cantidad de agua que podemos llegar a ahorrar es de 120 litros.

Esperamos que podáis llevar a cabo todos estos consejos y podáis disminuir el coste de vuestra factura y así contribuir al ahorro energético. Si necesitáis más información podéis poneros en contacto en el mail: remica@remica.es

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