Probablemente durante estas fechas y con la bajada de temperaturas hemos empezado a notar el tiempo que tarda en calentarse nuestra casa, y puede que una de las razones para que sea más rápido o más lento sea el aislamiento térmico en paredes. Aprovechando la celebración del Día Mundial de la Eficiencia Energética el pasado sábado 5 de marzo, entre los consejos y acciones que podemos llevar a cabo para ser eficientes se encuentra el correcto aislamiento térmico del edificio. Como su propio nombre indica, si existe un buen aislamiento el calor no sufre pérdidas y podemos disfrutar al cien por cien de la energía que estamos consumiendo.

Hay que tener en cuenta que el consumo de energía de las viviendas españolas supone alrededor del 20% del consumo total del país. España tiene una dependencia energética del exterior superior al 80%, lo que se traduce en que cualquier medida de ahorro de energía resultaría beneficiosa, por un lado para la factura energética, y por otro, para la economía del país. Un edificio de más de 20 años o que no esté lo suficientemente aislado después de una rehabilitación térmica y mejorar su aislamiento térmico, puede llegar a conseguir un ahorro del 50% de la energía consumida en calefacción y/o refrigeración.

¿Qué medidas se pueden tomar para reducir el consumo energético de las viviendas nuevas y de las existentes?

En las viviendas existentes se debe hacer una rehabilitación mediante el aislamiento térmico. Las viviendas nuevas sin embargo deben seguir el Cógido Técnico de Edificación (CTE), que pretende reducir el consumo energético de los edificios mediante la legislación existente.

Tenemos que tener en cuenta la zona climática donde está ubicado el edificio que estemos analizando. En España encontramos seis zonas (A, B, C, D, E, α) y dependiendo de dónde nos encontremos se corresponderán unos valores de los parámetros característicos de la envolvente térmica. No es lo mismo aislar un edificio en Cádiz (zona A) que en León (Zona E). Existen otros factores que determinan el grado de aislamiento, como es el diseño del propio edificio, la orientación y el grado de permeabilidad al aire de los cerramientos acristalados, entre otros.

¿En qué consiste el aislamiento térmico de paredes?

Los edificios están formados por una estructura soporte, una envolvente y unas instalaciones interiores como la iluminación o la calefacción, entre otros.

La clave reside en lograr aislar térmicamente lo elementos del edificio del exterior y así aumentar su resistencia al paso del calor, consiguiendo incorporar materiales aislantes en muros exteriores, cubiertas, suelos, tabiques y huecos.

¿Cuáles son los materiales aislantes usados para proteger nuestras paredes?

A continuación detallamos una serie de materiales más utilizados según la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes: la espuma de poliestireno expandido (EPS), espuma de poliuretano (PU), espuma de poliestireno extruído (XPS), lana mineral (MW), unidades de vidrio aislante y espumas flexibles.

¿Cuáles son todas las ventajas del aislamiento térmico de paredes?

Como hemos comentado notaremos una reducción en nuestra factura energética y la del país, ya que usaremos solo la energía necesaria para calentarnos o enfriarnos dentro de la vivienda.

El aislamiento permite evitar las pérdidas energéticas en las redes de distribución haciendo que mejore el rendimiento de los equipos con el consiguiente ahorro.

Una vivienda aislada térmicamente de manera correcta permite obtener una temperatura adecuada contribuyendo al  confort dentro del hogar, ya sea en invierno o en verano. Además permite reducir el consumo de energía lo que se traduce en una disminución en la emisión de gases con efecto invernadero.

El aislamiento térmico como su nombre indica consigue una temperatura óptima, pero además sirve para otro tipo de aislamientos como el acústico y previene la aparición de moho ya que evita las condensaciones.

En el supuesto de querer vender una casa o alquilarla, es una gran ventaja ofrecer un buen aislamiento térmico, ya que su valor aumenta.

Por último, el coste de más aislamiento se amortiza entre 3 y 5 años por los ahorros energéticos, y el aislamiento no necesita mantenimiento durante toda la vida útil del edificio.

¿El aislamiento térmico solo es posible en paredes?

Además de proteger las paredes (muros y ventanas) instalando material aislante, ya sea en el interior o el exterior de la pared, existen otras zonas donde podemos llevar a cabo  aislamiento térmico. Deben ser protegidas las cubiertas, los suelos y techos. Muchas veces hacemos obra en casa para renovar el suelo y resulta una buena ocasión para usar materiales aislantes en las zonas con espacios no habitables, apoyados sobre terreno o en contacto con el aire exterior. Por último, hay que tener en cuenta también los tabiques interiores y las instalaciones de tuberías de conducción de agua caliente o fría, de las calderas, de los acumuladores de calor, para evitar posibles pérdidas de calor en el transporte del agua caliente y evitar posible condensaciones de agua fría.