La sala de calderas de la Comunidad de Propietarios ubicada en la calle Bolivia nº 15-17 de Madrid, ha sido elegida por Remica como una de sus “salas estrella”. Tras su renovación, la instalación de calefacción y agua caliente sanitaria ha pasado de consumir gasóleo a gas natural, y es un ejemplo a seguir en cuanto a eficiencia energética.

José Emilio López Sopeña, Presidente de esta Comunidad de Propietarios, ha sido quien ha estado al frente de todo el proceso de renovación, gracias al cual la instalación se ha adaptado a las nuevas normativas. Él nos cuenta cómo se desarrolló todo el proceso de renovación y cuáles son los efectos que ha tenido en la Comunidad de Propietarios.

Cuando decidieron renovar la instalación de calefacción, ¿por qué optaron por Remica?

Llevamos ya trabajando con Remica desde el 2010. La empresa ya se ocupaba del mantenimiento de la sala de calderas de gasóleo y, por ello, decidimos contar con ellos para renovar la instalación de calefacción.

La antigua instalación estaba en el segundo sótano; algo que actualmente prohíbe la normativa. ¿Cómo fue el proceso de renovación?

Pensamos inicialmente en poner la instalación en la cubierta; una solución que finalmente no se pudo llevar a cabo porque algunos vecinos no estuvieron de acuerdo. Entonces, tuvimos que buscar otra solución. Después de sopesar qué lugares serían los más apropiados, consideramos que la mejor solución era utilizar el espacio que había en el techo de la rampa de salida del garaje. De esta forma, la nueva sala de calderas cuenta con acceso directo desde el exterior a nivel de calle.

Esta instalación ha sido elegida por Remica como una “sala estrella”; ¿qué representa eso para ustedes?

Personalmente, como Presidente de la Comunidad de Propietarios, supone un orgullo ya que hemos trabajado conjuntamente con Remica para buscar la mejor ubicación de la sala, y creemos que el resultado es muy bueno. Incluso, el pasado verano el pasado verano visitaron la instalación desde  la Dirección de Industria la Comunidad de Madrid, y nos felicitaron por la buena transformación que habíamos hecho al pasar de una instalación de gasóleo a gas natural.

¿Cómo han sido los ahorros energéticos que se han derivado de la instalación?

En comparación con el gasóleo, hemos registrado ahorros. Según la entidad certificadora TÜV Rheinland, los ahorros económicos anuales han sido de un 32% en combustible y se ha registrado una reducción de un 48% en emisiones de CO2 a la atmosfera. Esperamos que, en el futuro, los ahorros económicos aumenten.

Optaron por individualizar el consumo de calefacción central. ¿Cómo ha influido en la comunidad?

Los vecinos estaban acostumbrados a abrir la ventana cuando tenían calor por culpa de la calefacción central. Actualmente como cada vecino paga por lo que consume, en lugar de abrir la ventana cierran las válvulas de los radiadores.

Otra consecuencia es que, debido a la antigüedad de la instalación, que ya tiene más de 40 años, hemos tenido que realizar una limpieza integral de toda la red para terminar con la corrosión.

¿Recomendaría trabajar con Remica?

Remica tiene una amplia experiencia en este tipo de obras. He recomendado Remica a otras Comunidades de Propietarios y, de hecho, finalmente han decidido contratar a esta compañía.