¿Por qué es importante saber cómo ahorrar energía en instalaciones deportivas? La creciente preocupación por la salud y el deporte ha provocado que cada vez más personas acudan a establecimientos deportivos. En consecuencia, el consumo energético no ha hecho más que crecer. La buena noticia es que se puede ahorrar energía con estos consejos.

¿Cómo ahorrar energía en calefacción?

Se calcula que se pueden lograr ahorros de entre el 10% y el 40% mejorando la eficiencia energética del sistema de calefacción y aire acondicionado de instalaciones deportivas.

Hay que conocer las características estructurales del edificio

Hay que tener en cuenta que la demanda térmica de una instalación deportiva depende de cómo sean sus características estructurales: hacia dónde se orienta el edificio, que tipos de cerramientos se han usado en fachadas y cubiertas, el acristalamiento, etc.

Aunque hay aspectos sobre los que difícilmente se puede intervenir como la orientación del edificio, otros aspectos como el cambio a unas ventanas aislantes es una medida que se puede tomar para evitar que entre el aire exterior.

Conviene implantar un buen sistema de control y regulación de la instalación

Un sistema de control y regulación permite controlar la temperatura del edificio en función de la demanda de cada momento y zona del edificio. Se calcula que se pueden obtener ahorros energéticos de hasta un 30% mediante la sectorización por zonas, el uso de sistemas autónomos para el control de la temperatura en cada zona o habitación, la regulación de las velocidades de los ventiladores o la regulación de las bombas de agua.

Calderas: hay que optimizar su rendimiento

Para optimizar el funcionamiento de las calderas que den servicio a las instalaciones deportivas:

  • Hay que dimensionar correctamente las calderas. Se debe adecuar la potencia de estos equipos a la demanda real de la instalación ya que un sobredimensionamiento generará un gasto de energía innecesario.
  • Conviene usar calderas de condensación. Las calderas de condensación están diseñadas para recuperar más calor del combustible quemado que una caldera convencional.
  • Frente al gasóleo, el gas natural es un combustible más eficiente. Las calderas que utilizan gas natural como combustible presentan varias ventajas, entre ellas que su rendimiento energético suele ser mejor que las de gasoil, se genera un menor gasto de combustible, es un combustible más limpio que no genera emisiones de dióxido de azufre (SO2) y el coste de mantenimiento también suele ser menor.

¿Qué otras medidas de ahorro energético se pueden aplicar?

  • Aprovechar el calor. En las instalaciones de aire acondicionado el calor del condensador que extraen los equipos frigoríficos puede ser utilizado, mediante intercambiadores de calor, para producir agua caliente. También se pueden instalar recuperadores de calor del aire de ventilador que permita disminuir el consumo de calefacción durante los meses de invierno.
  • El free-cooling es un sistema que permite aprovechar de forma gratuita la capacidad de refrigeración del aire exterior para reducir la temperatura interior, siempre que las condiciones ambientales lo permitan.
  • La bomba de calor es un sistema reversible que puede suministrar calor o frío a partir de una fuente externa cuya temperatura es inferior o superior a la del local a calentar o refrigerar. La utilización de bombas de calor puede resultar especialmente interesante en instalaciones deportivas de nueva construcción emplazadas en zonas con inviernos suaves.

¿Cómo ahorrar energía en agua caliente sanitaria (ACS)?

En las instalaciones deportivas, las necesidades de agua caliente sanitaria suponen alrededor del 25% del consumo energético. ¿Cómo se puede ahorrar energía en las instalaciones de ACS en estos centros?

  • En duchas y baños, conviene instalar reductores de caudal, para disminuir el volumen de agua a calentar sin que ello suponga una bajada en la calidad del suministro. Otra medida útil es instalar temporizadores que limiten el tiempo de encendido de los grifos y duchas.
  • También es posible instalar válvulas termostáticas para limitar y regular la temperatura del agua caliente sanitaria. De ese modo se evitan pérdidas de agua caliente por ajuste de temperatura de grifo.
  • Mejorar el aislamiento del depósito donde se almacena el agua y también de las tuberías ya que así será necesario emplear menos volumen energético para calentar el agua.
  • Realizar un mantenimiento periódico del sistema de ACS que detecte y evite las fugas de agua caliente sanitaria. Y disponer de un sistema de contabilización del consumo de agua caliente que permita realizar un seguimiento adecuado de la instalación.

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Fuente: Guía de la eficiencia energética en instalaciones deportivas (Fenercom)