Invertir en mejorar la eficiencia energética en oficinas es una medida que, a un coste relativamente bajo, llega a producir grandes beneficios económicos y medioambientales.

Según datos recogidos por WWF España:

  • Por cada kWh de electricidad que se ahorra, se evitan las emisiones de 0,343 kgCO2/kWh.
  • Por cada metro cúbico de gas natural que se ahorra, se evita la emisión de 1,7 kg de dióxido de carbono.
  • Por cada litro de gasóleo que se ahorra, se evitan las emisiones de 2,6 kg de CO2.

Para conocer en un edifico cual es el grado de eficiencia energética en oficinas, en primer lugar hay que cuantificar los consumos de energía y las emisiones de dióxido de carbono y establecer qué objetivos de ahorro se quieren alcanzar.

El sistema de climatización y de agua caliente, la iluminación, los equipos eléctricos o los ascensores entre otros son algunos de los elementos del edificio susceptibles de ser mejorados para lograr una mejora de la eficiencia energética en las oficinas de cualquier edificio.

Que las medidas aplicadas para ahorrar en climatización tengan éxito, además de mejoras técnicas es necesario la implicación de todos los trabajadores del edificio:

  • Es fundamental lograr la implicación de los empleados para que incorporen a su rutina hábitos de trabajo más sostenibles. Aunque en principio este tipo de medidas no conlleva grandes costes económicos, a veces es difícil cambiar hábitos arraigados en las personas, por lo que una labor de concienciación resulta fundamental.
  • Hay que calcular el plazo de amortización de las medidas adoptadas. Algunas medidas de mejora de la eficiencia energética en oficinas, como la implantación de detectores de presencia en el sistema de iluminación, tienen un coste no demasiado elevado. Otras, como la rehabilitación del edificio para mejorar su aislamiento, son más costosas. En cualquier caso, las medidas de mejora de la eficiencia energética en oficinas muchas veces se amortizan por sí mismas, ya que suponen un abaratamiento de la factura energética. Existen varias fórmulas para calcular el coste y el plazo de amortización de las medidas adoptadas. La más simple consiste en dividir el coste total de la medida entre los ahorros anuales que supondrá su implantación (coste total/ahorro anual)
  • Debe realizarse una gestión energética eficaz. Las mejoras técnicas y tecnológicas aplicadas en el edificio deberán combinarse con una gestión sólida para tener una eficiencia energética en oficinas adecuada. Las empresas de servicios energéticos (ESE) como Remica ofrecen una gestión integral de las instalaciones y, se adaptan a las necesidades de cada edificio, para disminuir el consumo de energía, ofreciendo ahorros energéticos y económicos. En el caso de Remica, estos ahorros son garantizados por una empresa certificadora externa.