Mejorar la eficiencia energética en edificios es una de las prioridades para las instituciones europeas, que  están impulsando políticas para contar con un parqué inmobiliario sostenible para el año 2050.

Actualmente, los edificios consumen el 40 por ciento de la energía que utiliza la Unión Europea. Lo que esperan las instituciones es que, terminando con las ineficiencias del parqué inmobiliario, este volumen energético se podría reducir significativamente.

Se trata de una de las medias más accesibles y baratas para cumplir con los compromisos energéticos y ambientales que se ha fijado la Unión Europea.

¡Y también tiene efectos  positivos sobre la calidad de vida de las personas!

 

La eficiencia energética en edificios contribuye a una mejora de la calidad del aire

Durante el año 2017 tan solo en Madrid se produjeron más de 20 episodios de alta contaminación atmosférica, lo que ha obligado a instituciones locales y regionales a tomar medidas para tratar de mejorar la calidad del aire.

Uno de los efectos positivos de mejorar la eficiencia energética en los edificios es que contribuye a disminuir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera que afectan negativamente a la salud de las personas.

En las instalaciones térmicas que cuentan con la gestión energética de Remica se evitan de media la emisión de 138 toneladas de emisiones de dióxido de carbono.

 

Se ahorra en la factura energética

En los edificios energéticamente eficientes se minimiza el derroche energético. Para las empresas tiene el efecto positivo de que son capaces de mantener el mismo nivel de producción con un consumo energético menor.

Para los ciudadanos particulares y comunidades de propietarios supone un ahorro en la factura energética que pagan mes a mes. Se calcula que solo mejorando el aislamiento térmico de los edificios, el ahorro energético puede llegar a ser de hasta el 50%.

 

Las personas disfrutan de más confort

Más eficiencia energética también significa un mayor confort. Así, por ejemplo, un sistema de iluminación eficiente, que adapte la intensidad de luz en función de las necesidades reales de las personas, supone una ventaja en aquellos centros de trabajo en el que se pasa muchas horas delante de las pantallas de un ordenador.

Otro buen ejemplo es la instalación de termostatos y válvulas termostáticas en los radiadores que permiten ajustar la temperatura de las viviendas en función de la ocupación y necesidades térmicas de cada estancia, lo que ayuda a disfrutar de un agradable confort térmico sin que se produzca un derroche de temperatura.

 

Los edificios se vuelven más ‘inteligentes’

Las nuevas tecnologías aplicadas a los edificios para mejorar su eficiencia energética no solo tienen un efecto positivo combatiendo el derroche energético. También permiten, por ejemplo, integrar energías renovables para ajustar y reducir el consumo de energía, con una gran precisión.

Las instalaciones térmicas gestionadas por Remica Servicios Energéticos cuentan con un sistema de telegestión 24 horas, que permiten controlar a distancia, desde el Centro de Control de Remica, si los rendimientos de las instalaciones son óptimos, y detectar y corregir alarmas energéticas que avisan de ineficiencias.

 

Se genera empleo y una economía más ‘verde’

Mejorar la eficiencia energética en edificios también contribuye positivamente a impulsar la economía.  Se estima que durante los próximos 13 años la Unión Europea podría crear unos 400.000 empleos ligados al establecimiento de medidas de eficiencia energética.

Al más alto nivel europeo, las instituciones insisten en que los países miembros deben establecer estrategias a largo plazo para que las inversiones que se hagan en renovar el parque inmobiliario contribuyan a mejorar su eficiencia energética.

Los estados miembros deberán prestar especial atención a los mecanismos destinados a fomentar la participación de las pymes, poner el punto de mira en los edificios menos eficientes desde el punto de vista energético y reducir los riesgos que perciben los inversores en las operaciones de eficiencia energética.

 

Nuevo programa de subvenciones para mejorar la eficiencia energética en edificios

En nuestro país, en diciembre de 2017 se anunciaba la segunda convocatoria del programa de ayudas destinadas a proyectos de rehabilitación energética de edificios (PAREER II), dotada con 125,6 millones de euros.

La iniciativa, puesta en marcha por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), apoyará actuaciones que consigan una reducción de emisiones de dióxido de carbono y del consumo de la energía final en los edificios, a través de:

  • La mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica.
  • La mejora de la eficiencia energética de las instalaciones térmicas y de iluminación.
  • La sustitución de energía convencional por energía solar térmica.
  • La sustitución de energía convencional por energía geotérmica.

Más información y solicitud de ayudas en  www.idae.es