Mejorar la eficiencia energética en el hogar es bueno para el bienestar de las personas, beneficia al medio ambiente y también resulta más económico. Pero si estas razones no bastan, estas cifras te terminarán de convencer.

En 2017 han aumentado las emisiones de dióxido de carbono que contaminan la atmósfera

Los especialistas creen que este año las emisiones de dióxido de carbono (CO2) llegarán a 41,5 gigatoneladas, una cifra nada buena y muy similar a la que se alcanzó en 2015, año en el que se batieron todos los récords.

A nivel mundial, la mayor parte de dichas emisiones se debería a los combustibles fósiles y a la industria.

En Europa, los hogares serían responsables del 20 por ciento de las emisiones de CO2 que se emiten a la atmósfera. Por ello, hacer un consumo responsable de energía y mejorar la eficiencia energética en el hogar podría ayudar a reducir significativamente esta cifra. Una importante contribución para lograr una atmósfera más limpia y saludable en las ciudades.

 

La factura energética se ha encarecido

La factura energética es una de las partidas más costosas para las familias. El precio de la energía puede variar al alza por muchas razones, entre ellas los fenómenos atmosféricos.

Según datos recogidos recientemente por  el  diario El País, hasta octubre de 2017 los consumidores pagaron más en su factura de la luz debido a la sequía (74 euros más que en el mismo periodo de 2016). Según fuentes gubernamentales, la falta de lluvias habría afectado a la producción de energía hidroeléctrica y, para compensarlo, se habría empleado más carbón y gas, que son energías más caras.

Sea como fuere, en este contexto de precios energéticos altos, mejorar la eficiencia energética en el hogar también supone un alivio para el bolsillo del consumidor.

 

¡Es posible lograr más confort con menos consumo!

Menos energía consumida no significa menos confort. ¡Todo lo contrario! Habitualmente, potenciar la eficiencia energética en el hogar aumenta el bienestar de las familias.

Así, por ejemplo, las viviendas en las que aspectos como el aislamiento térmico está muy cuidado, no se calientan en exceso en verano y no se enfrían drásticamente en invierno. Es decir, que consumen menos energía para alcanzar la temperatura de confort deseada.

¡En la práctica, la mejora del aislamiento térmico de un edificio llega a generar ahorros de energía del 50 por ciento!

 

¿Qué hacer para mejorar la eficiencia energética en el hogar?

Para mejorar la eficiencia energética en el hogar es necesario cambiar algunos hábitos de consumo. ¡El decálogo para el ahorro energético de Remica te da algunas pistas para lograrlo!

  1. Iluminación eficiente. ¿Sabías que las bombillas de bajo consumo emplean hasta un 80 por ciento menos de energía y duran hasta 8 veces más que las incandescentes? Cuando toque cambiar las bombillas, elige las led o similares. Si además utilizas sistemas de regulación y control para controlar el encendido/apagado por zonas, harás un uso más eficiente de la energía y lo notarás en tu factura.
  2. Elige electrodomésticos de clase A o superiores, ya que hacen el mismo servicio y consumen hasta un 70 por ciento menos que los de clase G.
  3. ¡Ni un grado de más! La calefacción debe regularse a la temperatura justa. Por cada grado centígrado que aumenta la temperatura de manera innecesaria, se gasta hasta un diez por ciento más de energía. Durante el día, se recomienda la temperatura entre un 21º y 22º, salvo en los dormitorios, que oscila entre 17º y 19º.
  4. Más aislamiento significa más confort, y menos consumo de energía. Si el calor se escapa por paredes, ventanas y tejados, costará más calentarla en invierno. No te olvides de pequeñas actuaciones, como instalar burletes en puertas y ventanas para evitar pérdidas de calor.
  5. La eficiencia energética también afecta a las zonas comunitarias. Según la Agencia Andaluza de la Energía, una adecuada gestión y mantenimiento energético de los servicios comunes puede lograr ahorros energéticos de hasta el 20 por ciento. ¡Para mejorar la eficiencia energética de las instalaciones térmicas comunitarias (calefacción, climatización y agua caliente), déjate asesorar por los profesionales de Remica! Nuestra compañía realiza el mantenimiento de más de 5.000 instalaciones y es el gestor energético de más de 44.000 viviendas. El ahorro energético medio logrado en las actuaciones realizadas supera el 40 por ciento, con la consiguiente reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera.
  6. Los radiadores de calefacción deben estar libres de obstáculos. Ni cortinas, ni muebles y, si es posible, sin cubre radiadores. Cualquier obstáculo delante del radiador obstaculiza la transmisión de calor y genera un derroche de energía.
  7. Utiliza regletas de conexión múltiple con interruptor, para apagar completamente los aparatos sin dejarlos en modo standby. Evitarás el consumo de los pilotos rojos de encendido, que pueden llegar a suponer el 5 por ciento de la energía eléctrica consumida en el hogar.
  8. Ventilar no debe suponer derrochar calor. Abrir las ventanas a primera hora del día durante diez minutos es suficiente para renovar el aire de las habitaciones sin que se escape el calor.
  9. Utilizar el lavavajillas es mejor que lavar a mano. De media, se ahorra un 40 por ciento de agua y un 10 por ciento de energía si se emplea a carga completa.
  10. ¡La luz natural es tu aliada! Así dependerás menos de la iluminación artificial. Además, también durante el invierno, los rayos solares contribuyen a calentar las habitaciones.