Si en tu comunidad están pensando renovar su instalación térmica de gasóleo por otro tipo de combustible, puede que el gas sea la mejor opción. En ocasiones, comunidades de vecinos rechazan el gas natural con el argumento de que no es seguro, sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Las instalaciones de gas centralizado en comunidades nunca han sufrido explosiones. La información que acostumbramos a encontrar en las noticias son instalaciones individuales deficientemente mantenidas o en las que han sido alteradas las condiciones de seguridad, como por ejemplo la ventilación.

Cuando se propone sustituir una calefacción de gasoil por una de gas natural simplemente es necesario sustituir la caldera centralizada que tenemos en el sótano por una de gas natural, no será necesario que instalemos ningún tipo de dipositivo a gas dentro de casa.

Por su parte, en la sala de calderas, mientras el gasóleo mantiene una atmósfera explosiva en el depósito de acumulación, el gas natural no, ya que el suministro es instantáneo, en el momento de la demanda. Así, las posibilidades de alcanzar altas concentraciones de gas se ven anuladas por una triple seguridad:

  1. Electroválvula de corte automático de suministro gas en el exterior de la sala
  2. Sistema de corte incorporado en las propias calderas
  3. Detectores de gas en cuarto de calderas.

Los altos estándares de calidad y seguridad con los que se encuentran avaladas las instalaciones de gas hacen que éstas estén presentes en los suministros de centros de trabajo, hospitales, centros comerciales, etc. Así, el único sitio en el que notaremos la diferencia del paso de un combustible a otro será en la cartera, ya que el gas es bastante más económico que el gasoil.

Actualmente, cientos de clientes confían ya en Remica Comercializadora como empresa suministradora de gas natural a todo el territorio nacional y en todos los sectores: comunidades de vecinos, edificios institucionales o empresas del sector industrial y terciario.