En 2012 la supracomunidad Virgen de la Esperanza, una de las más grandes de Madrid, vio como el gasto energético que conllevaba el sistema de calefacción central absorbía aproximadamente el 70% del presupuesto. Convencidos de la necesidad de ahorrar, los vecinos decidieron apostar por la eficiencia energética y para ello se decantaron por Remica.

Ha pasado más de un año desde que esta comunidad, formada por más de tres mil viviendas, comenzara a hacer un uso eficiente de la energía y a ahorrar gracias a Remica y hemos querido conocer la opinión de sus vecinos. Según confirma el que fuera su presidente, José Luis Cascajero, en una entrevista, están muy satisfechos con la decisión que tomaron.

“Personalmente recomendaría Remica”, afirma Cascajero.  “El resultado ha sido, a día de hoy, satisfactorio, desde el punto de vista funcional. Hemos tenido calefacción en su momento, en los niveles que preveíamos, los ahorros se están cumpliendo, los plazos de la obra se han cumplido y el compendio es que estamos muy satisfechos con el desarrollo del proyecto”.

La renovación de las instalaciones se llevaron a cabo durante la temporada de primavera-verano de 2012, pero pese a la magnitud del proyecto las obras se concluyeron en el plazo establecido y sin incidencias. “Se esperaba una cierta dificultad por el tiempo tan corto que teníamos, que solo era la temporada que no hay calefacción, esperábamos más dificultades de las que hemos tenido”, subraya Cascajero.

La experiencia de la supracomunidad con Remica se remonta a varios años ya que con anterioridad la empresa ya había sido su proveedor de servicios energéticos, por ello, relata Cascajero, decidieron decantarse por ésta para llevar a cabo la transformación de sus instalaciones: “Remica ya ha sido nuestro proveedor en temas energéticos en el pasado y los resultados han sido siempre buenos, con un nivel muy aceptable siempre”.

El contrato que se firmó con esta comunidad era poco común ya que se trataba de uno del tipo de “ahorros compartidos”  en el que se les garantizaba un ahorro del 11%. “De la muestra que hemos tomado de momento”, afirma Cascajero, “estamos satisfechos con los ahorros”.

Opinión cliente de Remica