¿Cómo evitar el frío y sus efectos adversos durante el invierno? ¿Qué repercusión tienen las bajas temperaturas en nuestra salud? ¿Qué medidas podemos tomar para prevenir enfermedades en la época más fría?

Según un documento titulado Cuidados ante el frío elaborado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, las poblaciones deben adaptarse y aclimatarse cuando llegan las bajas temperaturas. Por un lado, el organismo de las personas debe adaptarse fisiológicamente. Por otro, el frío tiene una repercusión diferente en unas poblaciones y en función de factores como:

  • Los hábitos alimentarios.
  • Las costumbres sociales.
  • El tipo de vivienda en la que residen.
  • Los sistemas de calefacción y el aislamiento que tienen las viviendas en las que residen.

Tratar de evitar el frío y contrarrestar los efectos adversos de las bajas temperaturas es especialmente importante para los considerados ‘grupos vulnerables’ como bebés, ancianos, enfermos crónicos, alcohólicos, indigentes, etc. En general, el frío intenso agrava las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, la sintomatología de las enfermedades reumáticas y favorece los resfriados, las infecciones bronquiales o la gripe.

“Es importante que los mayores de 60 años o los que padecen de alguna enfermedad crónica del corazón, pulmones, riñones, diabetes, etc. se vacunen de la gripe durante el otoño. También puede ser necesaria la vacunación contra el neumococo, un microbio responsable de muchas neumonías”, explican desde la Consejería de Sanidad de Madrid.

¿A partir de qué temperatura hay que estar alerta? Según la Consejería de Sanidad, en Madrid se produce un aumento de la mortalidad cuando la temperatura máxima no alcanza los seis grados centígrados. Esto significa que cuantos más días se registren temperaturas bajas, mayores serán los efectos nocivos para la salud.

Es importante utilizar prendas de abrigo adecuadas

La recomendación general es que, en el interior de los hogares, una temperatura de entre 20 y 22 grados centígrados es suficiente para el bienestar de las personas. Eso implica que, para evitar el frío, en lugar de prendas veraniegas se utilice ropa de abrigo. Hay que tener en cuenta que varias capas de ropa fina protegen más del frío que una sola más gruesa ya que se forman cámaras de aire aislante entre ellas.

Cuanto peor sea el estado de conservación de la vivienda, más frío hará en esta, por lo que sus habitantes deberán abrigarse más para evitar la pérdida de calor (ropa interior térmica, jerséis y calcetines de lana…). En casos muy extremos de viviendas muy mal conservadas y húmedas también se recomienda llevar estas prendas de abrigo al acostarse y usar bolsas de agua caliente o algún sistema similar para calentar las sábanas.

¿Qué medidas se deben tomar dentro del hogar?

  • En primer lugar infórmate. ¿Qué dice la previsión del tiempo? Conviene estar informado de cuál es la previsión meteorológica para tomar las medidas adecuadas. Disponer de un termómetro en el hogar también es útil para controlar cuánto sube o baja la temperatura. Conviene prestar especial atención a las habitaciones en las que residan personas de riesgo como niños muy pequeños y ancianos.
  • ¿Está bien aislada la vivienda? El aislamiento térmico también influye en el bienestar de las personas. Una casa mal aislada deja pasar el frío en invierno y, en consecuencia, se consume más energía para que el sistema de calefacción combata estas pérdidas. Neutralizar corrientes de aire y las pérdidas de calor por puertas y ventanas mediante burletes y juntas de goma, y asegurarse de que los cristales están bien fijos y no dejan pasar el aire son pequeñas medidas que ayudan a combatir el frío. En casas grandes, otra medida a tener en cuenta es cerrar las habitaciones que no se utilicen. 
  • Cuidado con las estufas individuales que muchas personas tienen en sus casas. Antes de usarlas hay que cerciorarse de que funcionan correctamente y que las salidas de aire no están obstruidas, de modo que permitan una ventilación adecuada. De no tomarse estas precauciones, en los casos más graves, podría producirse un incendio o intoxicación por monóxido de carbono.

 

¿Qué medidas deben tomarse fuera del hogar?

Para tratar de evitar el frío -y sus efectos adversos para la salud- en el exterior de los edificios se recomienda:

  • Cuando las temperaturas son muy bajas, mejor no salir al exterior si no es imprescindible. Especialmente cuando hay hielo, hay que ser muy precavidos. Usar calzado antideslizante para evitar resbalar y caer, y meterse en casa cuando se empieza a tiritar son dos medidas que las personas deben tenerse en cuenta.
  • Usar prendas de abrigo resistentes al viento y a la humedad, y por debajo, varias capas de ropa no ceñidas al cuerpo. Cubrir la cabeza, cuello, pies y manos para evitar pérdidas de calor. En cualquier caso, nunca permanecer con la ropa húmeda ya que enfría el cuerpo rápidamente.
  • Mejor respirar por la nariz en lugar de hacerlo por la boca. ¿La razón? El aire se calienta al pasar por las fosas nasales y así disminuye el frío que llega a los pulmones.
  • Cuidado con los esfuerzos físicos cuando hace frío. Las bajas temperaturas generan una sobrecarga para el corazón. Por ello, en caso de tener que realizar un trabajo físico bajo el frío, debe hacerse procurando no agotarse, especialmente si se sufre hipertensión o alguna dolencia cardiorrespiratoria.