En lo que respecta a la financiación, algunas comunidades de propietarios no lo tienen fácil, aún cuando se trata de proyectos de reformas destinadas a mejorar la eficiencia energética de sus edificios.

¿Por qué se produce esta situación? “Si bien la Ley de Propiedad Horizontal les reconoce personalidad jurídica para contratar  y, por tanto, responder frente a terceros con todos sus fondos y créditos,  también es cierto que la misma ley establece que en caso de impago el acreedor podrá dirigirse contra cada propietario por la cuota que le corresponda”, explican desde el Dpto. Financiero de Grupo Remica.

Esta circunstancia es también el principal obstáculo al que se enfrentan miles de comunidades de propietarios que han votado realizar obras en su edificio para mejorar sus instalaciones térmicas (o cualquier otro tipo de actuación que requiera un alto desembolso económico). Y es que los bancos, al estudiar estas financiaciones, tienen en cuenta que en caso de impago y de que la comunidad no disponga por sí misma de garantías suficientes deben reclamar a su vecino su porcentaje de deuda. Esto implica que la entidad bancaria debería abrir tantos procesos judiciales como vecinos compongan la comunidad de propietarios.

El papel de las ESEs en la financiación de comunidades de propietarios

Por ello, como empresa de servicios energéticos (ESE) dedicada a la rehabilitación, gestión energética y mantenimiento, en Remica, cuando detectamos dificultades de financiación en comunidades de propietarios, tratamos de ponerle solución.

Lo hacemos canalizando esta financiación a través de las escasas entidades financieras que apuestan con fuerza  por este sector de actividad, así como financiando operaciones puntuales de algunos clientes; siempre teniendo en cuenta que nuestra misión es mejorar la eficiencia energética de las instalaciones y que la financiación es una labor que debe corresponder al sector financiero.

Si finalmente la entidad financiera decide otorgar el préstamo a la comunidad, es el presidente  (o la persona que autorice la junta de propietarios) quién, en representación de esta, firmará el préstamo en nombre de la comunidad de forma mancomunada, es decir, que cada propietario solo responderá por la parte proporcional de su coeficiente de participación.

 

¿Están cambiando las cosas?

Sin embargo, las  cosas podrían estar cambiando. Ana Belén Hernández, de la Comisión de Financiación Asociación Nacional de Empresas de Rehabilitación y Reforma (Anerr), en declaraciones recogidas por el diario El Mundo hace unos meses, manifestaba que es cuestión de tiempo que se perciba la rentabilidad y seguridad de estos créditos”.

Y es que lo cierto es que, en el caso de las medidas de ahorro y eficiencia energética, muchas veces la inversión realizada se compensa con los ahorros energéticos que se consiguen tras adoptar las medidas oportunas, hacia las que van dirigida la financiación.

 

¿Por qué es necesario la rehabilitación energética de los edificios de viviendas?

Dificultar el acceso a la financiación a comunidades de propietarios es una dificultad de cara a terminar con el derroche energético en el sector residencial. Hay que tener en cuenta que, en la factura energética de un edificio de viviendas, hasta el 60% se destina a pagar el consumo energético en calefacción.

¿Qué medidas contribuyen a reducir este consumo y a mejorar la eficiencia energética de los edificios?

  • Cambiar las antiguas calderas de gasóil o carbón y sustituirlas por calderas de condensación y gas natural. Las calderas de condensación son capaces de aprovechar parte del calor que se pierde en humos. Estas calderas consiguen ahorros de hasta el 30% con respecto a otras menos eficientes.
  • Equipos de bombeo energéticamente eficientes.  En las instalaciones de calefacción, los equipos de bombeo son responsables de un porcentaje elevado del consumo eléctrico. Más del 60% de las bombas en servicio pueden ahorrar hasta un 60% de la energía que consumen si se trata de equipos  energéticamente eficientes.
  • La individualización del consumo de calefacción central, es decir, la instalación en los radiadores de sistemas de regulación y de reparto de costes, de forma que cada vecino pague en función de su consumo. Esta medida permite obtener un ahorro económico de hasta el 40%.
  • Mejora del aislamiento térmico del edificio. Gran parte del parqué de viviendas español data de las décadas de los 60 y 70, cuando la legislación en cuanto a aislamiento térmico era prácticamente nula. En los casos más graves, hay inmuebles que no gozan de ninguna medida de aislamiento térmico.