La gestión energética también se puede aplicar a  pequeñas y medianas empresas (pymes) que quieran ahorrar en su factura de energía. Para ayudarles a lograrlo, la Agencia Andaluza de la Energía ha publicado una ficha de consulta titulada Sistema de Gestión Energética en Pymes con consejos muy útiles que pueden aplicar las pequeñas compañías.

Es importante destacar que, en contra de lo que pueda parecer, la gestión energética no es una cuestión reservada a grandes compañías, en las que habitualmente destinan grandes presupuestos a este tipo de actuaciones. Muy por el contrario,  son precisamente las pymes las que tienen un mayor margen de actuación ya que hasta ahora “son las que menos medidas han aplicado para mejorar su desempeño energético”.

Gestión energética en pymes, ¿por qué es importante?

Según se expone en la ficha de consulta, “el incremento experimentado en el precio de la energía en los últimos años está provocando que la factura energética sea cada vez una parte más importante de los costes de producción de los bienes o servicios que presta la pyme”.

Cada vez más la energía  representa uno de los mayores costes a los que tienen que hacer frente las pymes. Por eso, para las pequeñas empresas, tratar de reducir su factura energética aplicando medidas de eficiencia y de gestión energética puede ser una buena solución y la respuesta para mejorar en competitividad.

Datos recogidos por la Agencia Andaluza de la Energía apuntan a que solo el 15% de las pymes disponen de alguna herramienta para controlar los consumos de energía. Y, sin embargo, las pequeñas y medianas empresas podrían ahorrar hasta 3.000 millones de euros al año en energía si lograran mejorar su eficiencia energética.

 

Mismas prestaciones, más ahorro de energía

Una de las recomendaciones de la Agencia Andaluza de la Energía es que las pequeñas y medianas empresas adopten un Sistema de Gestión Energética o SGE.

El SGE se define como “un conjunto de actuaciones planificadas por una pyme encaminadas a reducir el consumo de energía sin alterar los niveles de producción en centros industriales ni las condiciones de uso y confort en los edificios”.

Es decir, que el  objetivo de los Sistemas de Gestión Energética es conseguir el máximo rendimiento energético sin que ello afecte a los productos o servicios que ofrece la pyme a sus clientes.

Ventajas de implantar sistemas de gestión energética

Para las pymes, aplicar un SGE tiene múltiples ventajas:

  • Ventajas económicas: al disminuir el consumo energético también disminuyen los costes a los que debe hacer frente la compañía.
  • Mejor competitividad. Al poder reducir sus costes energéticos y ofrecer los mismos productos y servicios, las pymes serán más competitivas.
  • Mejor imagen de marca. Las empresas que apuestan por la eficiencia energética se consideran más sostenibles, lo que genera una buena imagen de la empresa.
  • Beneficios para el medio ambiente. Al reducir el consumo energético las empresas también contribuyen a reducir las emisiones de gases contaminantes causantes del cambio climático.

 

¿Cómo puede una pyme aplicar un sistema de gestión energética?

Las actuaciones que pueden llevar a cabo las pymes para mejorar su eficiencia energética pueden ser de dos tipos:

  • De tipo organizativo. No conllevan un coste ya que supone un cambio en la forma en la que se utilizan los recursos energéticos en la organización.
  • De tipo técnico. En esta categoría se engloban todas las actuaciones que tienen que ver con la sustitución de equipos, o acciones de rehabilitación energética. Aunque estas acciones conllevan un coste, es importante señalar que la inversión realizada termina por recuperarse con los ahorros energéticos logrados.

Para poder implantar un Sistema de Gestión Energética en Pymes, en primer lugar es necesaria la implicación de la dirección de la compañía, así como de las personas que componen la organización.

Estos son los pasos a dar en la implantación de una SGE:

  • Objetivos en materia de energía. Debe quedar clara cuál será la política de gestión energética de la pyme, los objetivos de ahorro energético a conseguir y las acciones a tomar.
  • Planificación. Tras realizar una auditoría energética, que determine cómo se reparte el consumo energético en la empresa, es necesario determinar qué acciones se pondrán en marcha y cuándo se realizarán.
  • Implementación. Es el momento de la puesta en marcha de las medidas y de la comunicación de las mismas a todos los integrantes de la organización.
  • Verificación. Lo que no se mide no existe y por tanto no se puede mejorar. Por ello, las medidas puestas en marcha deben ser verificadas, para observar si se cumplen o no los objetivos prefijados.
  • Revisión. Los resultados obtenidos en la verificación de la SGE pueden hacer que se replanteen la estrategia de ahorro energético con nuevas medidas.

La ficha  Sistemas de Gestión Energética en Pymes de la Agencia Andaluza de la Energía está disponible online.

En Remica Servicios Energéticos contamos con muchos años de experiencia en la gestión y mejora de la eficiencia energética en todo tipo de sectores: residencial, empresas, obra nueva… Para más información, nuestro teléfono es el  91 396 03 00 y nuestro correo electrónico es remica@remica.es