Sin lugar a dudas, el confort es uno de los elementos imprescindibles para un hotel. Los clientes llegan a estos establecimientos, ya sea por negocios o para descansar unos días, y necesitan que todo esté a punto para ellos. Un elemento fundamental para lograrlo es el sistema de climatización. Conscientes de ello, en el Hotel Rafaelhoteles Atocha de Madrid, han decidido actualizar su antiguo sistema de climatización que databa del año 1999.

Joaquín Sánchez, director de Servicios Generales de Rafael Hoteles, cuenta cómo fue la experiencia. “Nuestra intención era pasar de una instalación de dos tubos a una de cuatro tubos”, señala. Y explica que “la gran mejora del nuevo sistema es dotar a nuestros clientes de un mayor confort, permitiéndoles en todo momento en cualquier época del año, elegir de manera independiente entre calentar o enfriar la habitación”.

La rehabilitación del sistema de climatización ha supuesto una importante mejora en el confort de los clientes que, especialmente en épocas intermedias como otoño o primavera, donde las temperaturas oscilan bastante, pueden elegir entre conectar el aire frío o la calefacción en función de cuál sea su sensación térmica.

Joaquín Sánchez, director de Servicios Generales de Rafael Hoteles.

Joaquín Sánchez, director de Servicios Generales de Rafael Hoteles.

Fases del proyecto

En este proyecto, uno de los requisitos imprescindibles del cliente era que el establecimiento no se cerrase al público completamente, a pesar de que esta reforma del sistema de climatización afectaba a todas las habitaciones del hotel.

Por ello, para que el proyecto tuviera el mínimo impacto posible en la actividad del negocio, se decidió acometer la reforma del sistema de climatización en dos fases:

  • La primera, en agosto de 2015, afectó a las plantas tercera y cuarta. Supuso la instalación de 130 fancoils, dos grupos de bombas -una para el circuito de frio y otra para el circuito de calor- y la adecuación del montante de todo el edificio.
  • La segunda fase, que se abordó entre diciembre y enero de 2016, afectó a las plantas segunda y primera, y también se realizó en diferentes etapas para tratar que el hotel mantuviera tantas habitaciones operativas como fuera posible.

Joaquín Sánchez explica que ambas fases se llevaron a cabo aprovechando momentos de menor ocupación del hotel que, aunque siguió funcionando –sobre todo en las zonas de servicios comunes donde no afectó la reforma– hubo que bloquear algunas plantas y cerrar temporalmente una parte de las habitaciones.

Mantener tantas habitaciones operativas como fuera posible y realizar las obras en un plazo muy ajustado fue todo un reto tanto para el hotel, como para los técnicos de Remica, sobre todo en la primera fase.

“Remica tiene personal cualificado, competente y, sobre todo, suficiente, como para poder gestionar y atender cualquier incidencia. De hecho, uno de los motivos por los que estamos trabajando con Remica es su enorme potencial a la hora responder y de poder solucionar varios problemas muy distintos. Es una gran empresa dentro de este sector y es capaz de prestar muchos servicios”, explica el responsable de Servicios Generales del Hotel.

Finalmente, se logró entregar la obra en el plazo indicado.

Un servicio integral

En su experiencia como director de Servicios Generales, Joaquín Sánchez considera conveniente que la empresa mantenedora del sistema de climatización sea también la que acometa la reforma. “Llevamos muchos años trabajando con Remica como mantenedor principal y, encargarles la reforma era la opción más lógica, ya que no hay nadie mejor para realizar el mantenimiento que la empresa que lo ha diseñado y realizado”.

En total ha sido necesaria la instalación de 260 fancoils para que cada habitación pueda regular la temperatura en función de las necesidades de sus ocupantes; se trata de equipos de última generación que proporcionan un mayor nivel de confort y que también son más silenciosos.

LA INSTALACIÓN EN CIFRAS

  • Se mantuvieron la enfriadora y la caldera originales, y se instalaron dos grupos de bombas (una para el circuito de frío y otra para el circuito de calor).
  • Se mejoró la montante del edificio para asegurar el correcto funcionamiento del circuito de climatización.
  • En las habitaciones se colocaron 260 fancoils nuevos con sus correspondientes 520 válvulas de equilibrado.
  • También se instalaron válvulas motorizadas asociadas a los termostatos de las habitaciones, que son las que permiten regular la temperatura.
  • En total, 245 habitaciones vieron mejorado su sistema de climatización.

Conclusiones tras la reforma

Joaquín Sánchez aconseja a otros establecimientos hoteleros que vayan a realizar esta reforma que calculen bien los plazos antes de comenzar la ejecución de las obras. “Un establecimiento hotelero está abierto las 24 horas del día los siete días de la semana. Si es otro tipo de empresa que puede cerrar durante un periodo de tiempo la situación es diferente. Pero un hotel funciona sin interrupción y, en esas circunstancias, este tipo de reformas, con tantos ‘oficios’ trabajando a la vez, es un proceso complicado de gestionar”.

Aunque en este caso concreto  “mejorar el confort de todos nuestros clientes” era el objetivo principal de la reforma, el director de Servicios Generales de Rafael Hoteles considera que no se debe perder de vista en el sector hotelero la importancia de mejorar en cuanto a eficiencia energética. “Para Rafael Hoteles, la eficiencia y optimización de los recursos energéticos es uno de los valores claves a potenciar y promover dentro de nuestra empresa. Igualmente, nuestros clientes cada día están más involucrados y concienciados con todas estas cuestiones, siendo la eficiencia energética una prioridad para todos”.