¿Cómo podemos reducir la huella ecológica en España? Como ya explicamos en artículos anteriores, la huella ecológica es la medida para saber el nivel de demanda de los recursos naturales que necesita el ser humano.

En España la huella ecológica es 2,6 veces mayor que la biocapacidad, es decir, se necesitan tres Españas para mantener el nivel de vida y población actuales. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, todos nuestros actos suponen un gasto de recursos que hace que nuestra huella sea mayor o menor, la cuestión es ¿qué puedo hacer yo para reducirla?

Hay gestos diarios que ayudan a que disminuyan nuestra huella, a continuación te damos una serie de consejos que podrás poner en práctica en tu día a día:

Hacer la compra

Un gesto sencillo como es hacer la compra tiene una gran influencia a la hora de consumir una serie de recursos. Cuando elegimos un producto, fijarnos en su procedencia influye si tenemos en cuenta la cantidad de desplazamientos que tienen lugar todos los días a nivel mundial.  A la hora de consumir alimentos como fruta, verdura o carne, elegir tomates ecológicos que se han cultivado en un huerto cercano implica que su desplazamiento hasta nuestro mercado, ha supuesto un menor impacto ambiental que unos tomates que pueden proceder de Francia.

Lo mismo ocurre con la fruta que es cultivada siguiendo las estaciones que le corresponden, como son las naranjas en invierno o las fresas en verano; el consumo de este tipo de alimentos minimiza la huella ecológica. Sin embargo los alimentos cultivados en invernaderos consumen una serie de recursos que suponen un mayor gasto de energía.

Otro factor importante a tener en cuenta cuando hacemos la compra son las bolsas donde depositamos los alimentos. El Parlamento Europeo dio su visto bueno a la nueva legislación que obligará a los Estados miembros a reducir drásticamente el uso de las bolsas de plástico. En muchos supermercados este tipo de bolsas están a la venta y el hábito de llevar nuestras propias bolsas de la compra, cada vez está más extendido y permite un ahorro en los recursos del Planeta.

Según lo acordado los países deberán elegir entre dos opciones: por un lado, podrán optar por tomar medidas para reducir el consumo medio anual de las bolsas de plástico ligeras no biodegradables hasta 90 unidades por habitante antes del año 2020, y hasta 4 antes de 2026. O por otro lado, garantizar que a partir de 2019 estas bolsas no se entregan gratuitamente a los clientes en los comercios.

Electrodomésticos

Si vamos a comprar un electrodoméstico, debemos elegir aquellos que dentro de la etiqueta energética tengan la categoría A+++, esto quiere decir que el consumo de energía y agua del aparato será más eficiente.

En lavadoras y lavavajillas a la hora de elegir el programa de lavado, elegir el modo ECO favorece al medio ambiente ya que son los que menos agua y energía consumen, es decir, son los programas más eficientes. Este modo supone un ahorro de hasta el 50% del agua y energía, la cantidad de agua a calentar es menor y también la potencia que necesita el tambor para lavar la ropa.

Reciclaje

La basura para muchos acaba en el contenedor, pero lo cierto es que el ciclo de vida de los desechos es mucho más amplio. Las buenas prácticas permiten la puesta en marcha de iniciativas como el aprovechamiento de residuos, ya sea para la venta de productos de segunda mano o para la producción de materiales nuevos reciclados.

Detalles como elegir envases de vidrio, reducir los envases como los tetrabrick, muy difíciles de reciclar o comprar material de papel reciclado, ayudan en el día a día para mantener un mundo menos contaminado.

Transporte

El hecho de caminar, ir en bici o en transporte público son algunas de las medidas que podemos poner en práctica para reducir la contaminación que diariamente recibe la atmósfera y además favorecen nuestro estado físico.

En caso de tener que utilizar el coche, la opción de compartirlo en trayectos comunes para ir al trabajo o al hacer un viaje largo, es una buena manera de reducir nuestra huella ecológica. También hay que tener en cuenta el modelo de coche que tenemos; si se trata de un modelo antiguo de los que más contaminan, a partir de 2018 tendrán que pagar un impuesto, según el anteproyecto de la Ley de Cambio Climático aprobada en enero de 2016 por el Ejecutivo.

Esperamos que puedas poner en práctica algunos de los consejos que hemos explicado para que puedas reducir tu huella ecológica y ayudar así entre todos a conseguir un Planeta más sostenible.