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Para los pequeños comercios, seguir unas pautas y consejos para ahorrar energía puede llegar a marcar una importante diferencia con respecto a la factura energética que pagan a final de mes. La Guía práctica de ahorro energético dirigida al comerciante,  editada por el Gobierno de España, contienen varias claves interesantes para que los pequeños comercios puedan ser más sostenibles y reducir el importe de su factura energética.

Muchas veces, estos consejos para ahorrar energía  no consisten en realizar un elevado desembolso económico, sino que se trata de medidas sencillas. Así, por ejemplo, una rutina adecuada en la limpieza de equipos de refrigeración y aire acondicionado  puede lograr ahorros de entre el 5% y el 15%.

 

Potencial de mejora de eficiencia energética

Según la Comisión Europea, el sector comercial podría reducir un 30% su consumo de energía aplicando medidas de eficiencia energética.

Además de reducir su factura energética, la mejora en la eficiencia en los comercios podría evitar la emisión de millones de toneladas de gases contaminantes a la atmósfera, causantes del efecto invernadero. Se calcula que si los más de 700.000 establecimientos comerciales de nuestro país redujeran el consumo sólo 1 kWh al año, dejarían de emitirse más de 245.000 kg. de CO2.

Para lograr mejorar en eficiencia energética, las áreas que más energía consumen en un comercio son:

  • Sistema de iluminación.
  • Sistema de climatización, calefacción y ventilación.
  • Sistema de refrigeración (si se trata de un establecimiento de alimentación).

Adicionalmente, también hay que tener en cuenta el transporte de mercancías, de personas y de clientes, que también generan un consumo energético y, en consecuencia, emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

 

Consejos para ahorrar energía en iluminación

En un establecimiento la iluminación es fundamental ya que tiene una finalidad práctica: se utiliza en muchas ocasiones como una forma de presentar el producto, crear diferentes ambientes, o incluso llega a formar parte de la decoración.  ¿Cómo poder seguir utilizando este elemento con un mayor nivel de eficiencia energética?

  • Realizar un análisis de la iluminación del local permite detectar ineficiencias: zonas sobre-iluminadas que consumen más energía de la necesaria y que pueden llegar a resultar incluso molestas a clientes y trabajadores.
  • Para reducir el consumo energético, es mejor aprovechar al máximo la iluminación natural de modo que se reduzca el tiempo y la intensidad con la que se utiliza la iluminación artificial. Eso sí, dado que la iluminación artificial es necesaria casi siempre, se recomienda utilizar lámparas eficientes (aquellas con etiqueta energética de clase A).
  • Es mejor sectorizar la iluminación, es decir, no iluminar por igual y con la misma intensidad todo el local, de modo que haya zonas iluminadas en momentos en los que no sea necesario. Además de una mayor eficiencia energética, la “zonificación” de la iluminación tiene una aplicación práctica ya que permite ofrecer la luz óptima para los usos de cada zona.
  • Los sistemas de regulación y control permiten automatizar el encendido y apagado de la iluminación, y ofrecer el nivel de luz adecuado en función de la zona o el momento del día. Existen una gran cantidad de dispositivos: detectores de presencia y desconexión automática en zonas de poco uso, reguladores de flujo en función de la luz natural recibida, temporizadores…

 

Consejos para mejorar la eficiencia energética de la climatización, calefacción y ventilación

No se ve ni se puede tocar, pero una adecuada climatización y ventilación del local comercial influye en el confort de los clientes y, en consecuencia, puede influir en las ventas. En cambio, una mala climatización hace que disminuya la sensación de confort y es un derroche energético.

  • En el momento de instalar o renovar el sistema de climatización/calefacción, lo mejor es contactar con un profesional autorizado, de confianza y prestigio en el sector que aconseje la solución más adecuada en función de las características del local.
  • Es importante evitar que el sistema de calefacción/climatización esté sobredimensionado: se consume más energía y no se consigue el confort deseado. Se reduce la vida del compresor y se elevan las necesidades de mantenimiento.
  • De igual modo, los equipos climatizadores o refrigeradores funcionan peor y gastan más si funcionan por debajo de su eficiencia.
  • Los sistemas de regulación y control permiten usar de manera más eficiente los equipos de climatización/refrigeración. Válvulas termostáticas en los radiadores, y termostatos adecuadamente instalados (lejos de las fuentes de frío o calor) son dos ejemplos de dispositivos que ayudan a regular adecuadamente la temperatura sin que se produzca un derroche energético.

 

 

También podemos aplicar una serie de consejos para ahorrar energía día a día utilizando adecuadamente el sistema de climatización:

  • Tanto en invierno como en verano es mejor evitar los cambios bruscos de temperatura. Se recomienda que la diferencia térmica no supere los 10-12 grados centígrados.
  • Se recomienda regular el termostato a 20 grados centígrados en invierno y a 25 en verano.
  • Un gesto sencillo como desconectar el sistema de climatización 30 minutos antes del cierre del establecimiento comercial supone un considerable ahorro de energía.
  • Para ventilar, es mejor hacerlo a primeras horas de la mañana, cuando el ambiente es más fresco en el exterior.

 

Igualmente, conviene tener en cuenta que muchas ineficiencias energéticas se producen por un mal aislamiento térmico del local.

  • En invierno, entre el 25-30% de las necesidades de calor se deben, generalmente, a problemas de cerramiento. Por eso conviene revisar el estado de ventanas, puertas y cristales para evitar fugas de calor y frío.
  • Una doble puerta a la entrada es una buena solución para minimizar la entrada de aire exterior. Así se reducen las necesidades de calefacción/refrigeración. Otra solución es instalar ‘cortinas de aire’ en las puertas para evitar pérdidas de energía.
  • Los cristales con recubrimiento de baja emisividad, -existen modelos transparentes en la actualidad- mejoran el aislamiento del establecimiento reduciendo las pérdidas de calor un 11%.
  • La existencia de un falso techo aislante puede conseguir hasta un 15% de ahorro energético.
  • Si existe un sótano bajo el local, aislar el suelo puede evitar hasta un 8% de pérdidas de energía.

 

Consejos para sacar el máximo partido de los equipos de frío industrial

En los comercios de alimentación, el consumo de energía del frío industrial puede representar hasta un 65% del consumo total de energía del establecimiento.

  • Si los equipos de refrigeración tienen más de una década de antigüedad, seguramente sean poco eficientes energéticamente. Por eso, se recomienda comprobar su consumo energético y si derrochan energía se recomienda sustituirlos por nuevos equipos de mayor eficiencia energética.
  • A la hora de comprar nuevos equipos de frío industrial, siempre es mejor optar por los de mayor eficiencia energética. A pesar de que suelen ser un poco más caros, el ahorro energético compensa la inversión realizada.
  • Un buen mantenimiento ayuda a que el equipo de refrigeración funcione de manera adecuada, sin ineficiencias y también alarga la vida útil de los equipos.
  • Evitar que se forme hielo y escarcha no solo es más higiénico y ofrece una mejor imagen del local, sino que los aparatos que permanecen libres de ellos consumen menos energía.
  • Una temperatura demasiado baja supone un derroche de energía. Se calcula que una cámara frigorífica programada 5º por debajo de lo necesario incrementa su consumo de energía en un 25%.
  • La ubicación de los equipos de frío también es importante: se recomienda colocarlos lejos de una fuente de calor.

 

¿Qué otros consumos de energía tener en cuenta?

Existen otros aspectos que influyen en el nivel de consumo energético y de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera que se generan en los comercios:

  • Transporte de los productos. El transporte es una gran fuente de emisiones de dióxido de carbono a la atmosfera. Por ello, si los comercios priorizan la venta de productos locales o regionales, se evita la emisión de miles de toneladas de CO2. Según datos recogidos en la web del Ministerio de Agricultura, las emisiones del transporte en España en el año 2012 fueron de 77,5 MtCO2-eq, habiéndose incrementado casi en un 50% desde 1990 como consecuencia del incremento en la demanda de movilidad de pasajeros y mercancías.
  • Equipos informáticos. Las nuevas tecnologías también forman parte de los pequeños comercios. Por ello, conviene que los equipos informáticos tengan sistemas de ahorro de energía que poder utilizar. Un buen recurso es configurar el salvapantallas en modo black screen (o ‘pantalla en negro’) para disminuir el consumo energético.
  • Otro tipo de electrodomésticos y aparatos electrónicos también suponen un gasto energético. Evitar el modo standby y asegurarse de comprar equipos con una alta eficiencia energética son algunas recomendaciones.

Más información: Guía práctica de ahorro energético dirigida al comerciante

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