Los pequeños hábitos son importantes para mejorar en eficiencia energética. Estas diez cosas para ahorrar energía te ayudarán a disminuir el importe de tu factura energética y también contribuirán a mejorar el confort y la eficiencia energética de tu hogar.

1. Ahorra agua caliente gracias a los rayos solares

Después de la calefacción, el agua caliente sanitaria (ACS) -agua destinada a consumo humano (potable) que ha sido calentada- es donde más se energía consume. Se calcula que el ACS supone un 25% del consumo energético total.

Desde el año 2006 es obligatorio por normativa que las viviendas de nueva construcción cuenten con sistemas solares térmicos para generar agua caliente sanitaria. Se trata de energía limpia y gratuita, puesto que proviene directamente del Sol. Sin embargo, con instalar las placas solares no basta. Para que el sistema funcione correctamente y sacar el máximo partido a esta instalación es necesario realizar un mantenimiento adecuado.

2. Usa un sistema eficiente para obtener ACS

Los sistemas con acumulación de agua caliente son más eficaces que los sistemas de producción instantánea y sin acumulación, que calientan el agua en el mismo momento en que es demandada.

3. Mejor evita los sistemas eléctricos

En general, los sistemas eléctricos de calefacción y agua caliente sanitaria son los menos recomendables desde el punto de vista energético. El gas natural, en cambio, es un combustible más eficiente.

4. Revisa que las tuberías y conductos estén bien aislados

Es muy importante que los depósitos acumuladores y las tuberías de distribución de agua caliente estén bien aislados. De otro modo, será necesario un mayor consumo energético para mantener la temperatura deseada.

Los equipos que deben estar bien aislados térmicamente son aquellos por los que circulan fluidos calientes o fríos procedentes de equipos de generación térmica en instalaciones de calefacción, climatización, agua caliente sanitaria y energía solar térmica.

5. ¡Cierra los grifos!

Es un consejo básico pero que a veces no se aplica: dejar el grifo correr mientras nos lavamos los dientes, por ejemplo, es un desperdicio de agua y de energía.

En un minuto, un grifo abierto consume alrededor de 6 litros. En el caso de la ducha, este consumo se incrementa hasta los 10 litros por minuto.

6. Instala grifos monomando

Los grifos independientes para el agua fría y caliente consumen más recursos que los grifos únicos de mezcla (denominados “monomandos”).

  • La grifería monomando de apertura en frío dispone de un sistema de recorrido de apertura de 90 grados (en lugar de 180 grados como otros dispositivos). Se trata de un tipo de dispositivo diseñado para ahorrar energía destinada a agua caliente.
  • La grifería monomando de apertura en dos posiciones ofrece la ventaja de que, cuando se abre el grifo sin control la apertura no se produce al 100%, lo que nos permite ahorrar agua.
  • También se puede optar por otros sistemas como grifería termostática, que cuenta con dos mandos que actúan como elementos de ‘control’ y permiten ajustar la temperatura y el caudal de agua a la temperatura de confort deseada.

7. Coloca reductores de caudal en los grifos

Los reductores de caudal (aireadores) en los grifos y los cabezales de ducha de bajo consumo ofrecen un cómodo aseo a las personas y gastan la mitad de agua y de energía.

Otra buena recomendación para ahorrar agua consiste en instalar un sistema de doble pulsador o descarga parcial para la cisterna del inodoro que permita ahorrar una gran cantidad de agua.

8. Una ducha mejor que un baño

Esta es una de las diez cosas para ahorrar energía que puedes hacer diariamente: Darse una ducha consume menos agua y energía que darse un baño. Se calcula que una ducha consume del orden de cuatro veces menos agua y energía que un baño.

9. ¿A qué temperatura debes poner el agua?

Aunque la sensación térmica a la hora de asearse puede variar de unas personas a otras, se aconseja que el agua caliente no supere una temperatura de entre 30 y 35ºC, suficiente para sentirse cómodo en el aseo personal.  Por cada grado de más, el gasto energético se incrementa.

10. ¡Compara el gasto energético!

Lo mejor para realizar propuestas de mejora energética y controlar el gasto es analizar y comparar anualmente los gastos de energía. ¡Si tienes dudas, lo mejor es que preguntes a los profesionales qué tipo de sistema de agua caliente te compensa más!

Esta es nuestra selección de diez cosas para ahorrar energía en el baño ¿Aplicas alguna más en tu hogar? ¡Compártelo en la sección de comentarios que encontrarás más abajo!

Sabías que…

  • No es lo mismo ducharse o tomar un baño en verano que en invierno. Las calderas y equipos que producen agua caliente sanitaria están preparados para ajustar la temperatura del agua a las condiciones ambientales externas.

 

 

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