La eficiencia energética en sistemas de calefacción instalados en invernaderos es el presente para los agricultores ya que conseguir un ahorro de energía influye tanto al medio ambiente como a su economía. Y es que, hoy en día, encontrar naranjas en agosto y melones en enero en el supermercado es posible gracias al cultivo de invernaderos, una práctica generalizada para la que ahorrar energía se ha convertido en algo fundamental.

El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía) subraya siete claves para conseguir un ahorro y eficiencia energética en sistemas de calefacción instalados en los invernaderos:

  1. Aislar bien las calderas, utilizar quemadores de funcionamiento fraccionado y sistemas de recuperación de calor en los humos de escape o turbuladores para mejorar el rendimiento en la generación del calor.
  2. Registrar el consumo energético de la calefacción.
  3. Disminuir al máximo posible las consignas de temperatura y aumentar las de humedad relativa.
  4. Utilizar tuberías de calefacción al nivel del cultivo para optimizar la distribución de calor.
  5. Emplear biocombustibles para las calderas.
  6. Utilizar sistemas con dos calderas con la mitad de potencia para regular las necesidades de calefacción y maximizar su rendimiento térmico.
  7. Instalar ventiladores de recirculación para mejorar la distribución de calor y mejorar la uniformidad del clima.

¿Es posible conseguir un invernadero eficiente?

Cuando hablamos de invernaderos hay que tener en cuenta una serie de condiciones previas antes de proyectar cualquier medida de ahorro y eficiencia energética en sistemas de calefacción. Entre dichas condiciones se encuentran:

  • Las condiciones climáticas de la región.
  • Las particularidades locales de la zona.
  • Las necesidades climáticas en el interior de los invernaderos según cultivos, variedades, época del año y estado fisiológico de las plantas.
  • La relación coste-eficacia de las inversiones en los equipos de control climático en los invernaderos.

Junto a la eficiencia energética en sistemas de calefacción, en la configuración de invernadero hay que tener en cuenta las normas de construcción y el equipamiento de los invernaderos: materiales de construcción, aislamientos, ventilación e iluminación principalmente.

La mejora de la eficiencia energética en los sistemas de calefacción de los invernaderos, junto a otras medidas que supongan un ahorro de energía, afecta de manera positiva a los agricultores, que pueden mantener la producción disminuyendo los costes energéticos.

En los invernaderos, la función de los sistemas de calefacción y refrigeración consiste en controlar la temperatura interior, lo que es fundamental para el desarrollo de frutas y verduras. No solo hay que instalar equipos eficientes, sino que también hay que tener en cuenta la construcción del invernadero: el material de cubierta utilizado es uno de los factores que influye de forma decisiva en las necesidades de calefacción de las plantas cultivadas en los invernaderos.

El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE) ha realizado un estudio basado en el principio del balance de energía con el objetivo de estimar las necesidades de calefacción o refrigeración de un invernadero. Al igual que sucede en los edificios de cualquier ciudad, se puede ahorrar energía mejorando las estructuras y los sistemas de calefacción. Las modificaciones estructurales generalmente reducen la infiltración y mejoran el aislamiento térmico del invernadero, de forma permanente o sólo durante los periodos más fríos. Las modificaciones de los sistemas de calefacción tratan de optimizar la recuperación de energía calorífica de los quemadores y suministrar el calor a las plantas de manera más eficiente.

La tendencia es que, a nivel mundial, en los últimos años se ha registrado un creciente aumento de la demanda de energía. El esfuerzo realizado para evitar el derroche energético y mejorar la eficiencia energética de los sistemas de calefacción se ha concentrado básicamente en tres aspectos:

  1. Mejorar la eficiencia de la generación de calor.
  2. Mejorar el control de la emisión del calor y de los sistemas de distribución.
  3. Utilizar la energía solar y otras energías renovables.

Sabías que…

No sólo la producción de frutas y verduras en invernaderos genera un gran consumo de energía. Según las últimas cifras de una informe emitido por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura)  el sector ganadero, a nivel mundial, desempeña un papel importante en el cambio climático. Este sector representa un 14,5 por ciento de todas las emisiones de dióxido de carbono de origen humano. Supone más que todas las emisiones directas del transporte, incluyendo automóviles, aviones y barcos combinados a nivel mundial.

 

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