Carlos Vila ha sido en varias ocasiones presidente de la Comunidad de Propietarios de la calle Rioja 13, en Madrid. Uno de los temas más recurrentes en las reuniones de vecinos era el de la alta factura energética al que se enfrentaban año tras año.

Por ello, tras barajar varias opciones, en 2013 decidieron ponerse en manos de Remica para hacer un cambio en su instalación y convertir sus viejas calderas de gasoil a gas. Al ver los buenos resultados de ahorro, los vecinos decidieron en 2014 llevar a cabo además la individualización del consumo de cada uno de los propietarios de la comunidad.

Desde Remica, en el compromiso por mantener a nuestros clientes satisfechos, hemos querido conocer el grado de satisfacción de esta comunidad con los cambios realizados. Para ello, hemos mantenido un encuentro con Vila pocos meses después de haber dejado su cargo como presidente.

Cuando decidieron hacer el cambio de instalación de calefacción ¿por qué se decantaron por Remica?

Cuando hicimos la selección teníamos varias ofertas sobre la mesa, contratamos una consultoría para que nos hiciera una valoración de cada una de ellas y la más favorable fue la de Remica. Nos convenció tanto por la parte técnica como por su propuesta de ahorro.

¿Y cuáles fueron los objetivos de ahorro que se pusieron?

Nosotros teníamos unos consumos bastante altos de gasóleo: estábamos en unos costes anuales de unos 110.000-120.000 euros. Remica en su oferta nos hizo los estudios de reducción de costes cambiando la instalación de gasoil a gas que preveía una reducción en torno al 30%. Los analizamos y consideramos que era una buena solución.

¿Han alcanzado ese objetivo?

Por los controles que nosotros hemos realizado y por el informe de una empresa externa de Remica [TÜV-Rheinland] hemos tenido un ahorro de casi 29.000 € y eso, sin tener en cuenta la individualización del consumo que hemos realizado y con la que sabemos que vamos a ahorrar, pero todavía es pronto para saber cuánto.

Luego hablaremos de la individualización del consumo, pero antes, ¿cómo fue todo el proceso de renovación de la sala de calderas de gasoil a gas?

No sé si todo el mundo actúa así en Remica, pero desde luego nosotros tuvimos mucha suerte porque no tuvimos ningún problema. Los pequeños incidentes que podían surgir se hablaban y se resolvían satisfactoriamente para todas las partes. En cuanto a la ejecución de la obra, prácticamente se puede decir que se cumplieron todos los plazos fijados. Bajo mi punto de vista, además, lo más importante fue que mientras se estaban haciendo no hubo mucho trastorno en la comunidad ya que no se interrumpió el servicio ni un solo día ni de agua caliente ni de calefacción.

Y los vecinos,  ¿qué le  dicen? Supongo que para usted fue una gran responsabilidad todo esto…

Cuando propusimos hacer la obra, como en todas las comunidades, había algunos vecinos que se oponían, que no estaban muy de acuerdo, pero se llevó a cabo porque la gran mayoría sí quería el cambio. A medida que pasó el tiempo, los que en principio habían sido reacios quedaron satisfechos y ahora, con la individualización del consumo, hay una gran satisfacción. Entre los vecinos el comentario que más se repite es el de “qué buena calefacción tenemos”.

¿A qué cree que se debe ese “éxito”?

Hay un aspecto que yo creo que es muy importante, y es que nosotros con el gasóleo teníamos un horario de calefacción de 7 de la mañana a 9 y de las 13 a las 22 horas. Bien, pues ahora tenemos las 24 horas del día. Tenemos desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche calefacción;  desde las 12 hasta las 6 lo que tenemos es mantenimiento, con una impulsión a 40º de temperatura. Quiere decirse, por tanto, que tenemos mucha más calefacción pero con ahorro.

En un principio contrataron un techo de gasto y después decidieron darse baja Remica, ¿por qué?

El techo de gasto es un compromiso de Remica que por contrato te garantiza una reducción en los consumos. Eso se hace en relación a unos parámetros de situación. Nosotros teníamos ese contrato, pero sentíamos que nos limitaba un poco. Es cierto que podíamos cambiarlo cuando quisiéramos porque cada vez que le pedíamos a telegestión cambiar el horario, telegestión nos mandaba unas nuevas condiciones de techo de gasto. Pero ya con la individualización hemos considerado que era innecesario seguir manteniendo el techo de gasto porque nos daba más libertad de tener la calefacción casi las 24 horas y que cada uno tuviese la libertad de encender y apagar sus radiadores. El ahorro se ha convertido en un objetivo individual en lugar de un objetivo comunitario.

Ustedes decidieron acometer la individualización del consumo de calefacción ¿Cómo fue el proceso?

Primero hubo una fase que fue captura de datos de la instalación de todas las viviendas para determinar qué válvulas había que poner en cada lugar. Hicieron un estudio del equilibrado del sistema y después ya vino todo el proceso de instalación de válvulas, cabezales termostáticos. Al mismo tiempo los de ISTA también visitaron todos los pisos para ver los repartidores de consumo.

¿Están contentos con el resultado?

Estamos muy contentos. Todavía tenemos muy poca experiencia, pero la facturación en el mes de noviembre fue muy baja. Estamos contentos porque ha supuesto que cada uno ponga la calefacción que quiera y se han evitado los problemas de discusión en la comunidad. Estamos contentos porque el que no quería tanta calefacción tiene menos y sabe que va a pagar menos, el que quería mucha calefacción sabe que va a pagar más.

¿Cuáles diría que son las principales ventajas que existen por tener contratado su servicio con Remica?

Si analizamos todo el proceso, tanto en la instalación del cambio a gas como en la individualización, prácticamente no hemos tenido ningún problema con Remica, salvo los normales. Yo destacaría el contacto con las personas de la compañía, siempre ha habido alguien disponible para cualquier cuestión y en disposición de colaborar. Hemos tenido la suerte de encontrar personas muy profesionales.

¿Recomendaría Remica a otras comunidades?

Yo no tengo mucha experiencia de otras empresas pero por la experiencia que he tenido con Remica yo diría que sí. Técnicamente es muy buena, está muy avanzada y en la relación con los clientes yo le daría un sobresaliente. Muy bien en general. Es recomendable utilizar Remica.

Desde aquí, queremos agradecerle al Sr. Vila el tiempo que dedicó al departamento de comunicación de Remica para realizar esta entrevista.